Me presento

Después de dos sesiones agotadoras de pruebas, el resultado que se desprendió es que soy una persona con un coeficiente intelectual de superdotado. Pero esto, lejos de los tópicos, no es ni la panacea ni la garantía del éxito.

¿Te sientes orgulloso de ser superdotado?

Por tanto, no sé si me siento orgulloso de ser superdotado, pero sí de ser quien soy, y sobretodo de haber podido añadir una pieza fundamental en el puzle. Una pieza que se había extraviado y que formaba parte del kit original.

The Blogger Recognition Award

Hoy por la mañana, después del desayuno, siguiendo la rutina desde que abrí este blog, he encendido el ordenador para ver si había alguna novedad. La verdad es que estos días estoy de vacaciones y no lo sigo tan detenidamente, pero ha sido una alegría ver la campanilla de notificaciones anunciándome la entrada de un…

Mirando atrás

Después de un año de haberme tenido que marchar de mi colegio, con la deshonra añadida de haber sido cesado del cargo en el equipo directivo que ocupaba, tuve la necesidad de escribir una carta a la que fue mi directora.

Terminos duo cursus horribilis

Por fin, y no se puede decir de otra manera, hoy mi hija y por extensión toda la familia ponemos fin a dos cursos horribles. Dos cursos que pueden dejar huella para siempre en mi hija. Pero no esa huella que todo padre querría que un buen maestro dejara a sus hijos. No, una huella terrible, nociva, desquiciante, que querrá tiempo y dinero de nuestro bolsillo, en terapia psicológica, para poder revertir.

Ser padres de un superdotad@

Fue un comentario que en realidad no iba dirigido a mí sino a ella. A ella y supongo a su castigada autoestima:

¡Entonces no es que yo sea tonta. Es que tú eres muy inteligente!

Superdotados y escuela: un problema llamado maestr@s 2

¿Porque nos paramos cuando está el semáforo rojo? Porque sabemos que esto es correcto. Siempre. Pero, si un día, sólo uno, alguien con autoridad, nos dice que esto es incorrecto, entonces nos harán dudar de nuestro conocimiento, y, por tanto, nos harán circular con inseguridad por la carretera.

Y eso, lamentablemente, es lo que le pasa a mi hija, que la hacen circular con inseguridad por la vida.

Hola ¿qué tal?

Puede parecer una boutade lo que hoy os contaré, lo sé. Pero desde pequeño vivo con auténtica preocupación el momento en que te saludas con alguien y se activa de manera natural en los demás un ritual, una expresión utilizada y aceptada por todos:

Mirarse el ombligo

En ocasiones, cuando estás inmerso en tus pensamientos, tus lamentos, tus preocupaciones, tus, tus, tus, tus … Es bueno un comentario punzante que suene a grito recriminatorio:

¡Basta de mirarse el ombligo!